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martes, 4 de septiembre de 2018

Colombofilia 4


Cada vez que cagaba a alguien sobrevolaba  el espacio aéreo para ver la cara del cagado, la cara de asco de aquellos que  presenciaban el suceso y todo eso. Me sentía  feliz ver al cagado maldecirme . Es que uno realizó  verdaderamente su trabajo cuando llena de ira a todos los damnificados. Con el neoliberalismo  pasa lo mismo y no son palomas. Viene el FMI,  te caga, los putean  y ellos contentos se las pican volando..... Como nosotras. La diferencia  está  en que nosotras lo hacemos  por diversión, boludeando. Y nosotras  nos morimos (estrolada en un 84 en mi caso) ¡Ellos no se  mueren más! Y lo hacen con ideología  asesina ¡Como reflexiono loco! Y eso que  estoy  en el más  allá,  digamos.


Un día iba paseando de árbol  en árbol  hasta que sentí  que alguien me decía "¿ qué hacés  che paloma? Era un gato correntino que me dijo que  se había venido a vivir a once desde Curuzo Cuatiá. Le pregunté  si sabía  que corno quería decir el nombre de su ciudad de origen y me respondió  que no sabía  guaraní  y me di cuenta que me estaba mintiendo, que era un gato atorrante  como los que vivien en el hospital Ramos Mejía. En ese momento  comencé  a mover las alas para rajar. Solamente llegó  a arañarme un ala. Nada más. Después  del odio que le tenemos a las los les humanos odiamos  a las los les gatos. Okei, así nomás. Podría haber muerto y no morí. No era mi momento.

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