Cada vez que cagaba a alguien sobrevolaba el espacio aéreo para ver la cara del cagado, la cara de asco de aquellos que presenciaban el suceso y todo eso. Me sentía feliz ver al cagado maldecirme . Es que uno realizó verdaderamente su trabajo cuando llena de ira a todos los damnificados. Con el neoliberalismo pasa lo mismo y no son palomas. Viene el FMI, te caga, los putean y ellos contentos se las pican volando..... Como nosotras. La diferencia está en que nosotras lo hacemos por diversión, boludeando. Y nosotras nos morimos (estrolada en un 84 en mi caso) ¡Ellos no se mueren más! Y lo hacen con ideología asesina ¡Como reflexiono loco! Y eso que estoy en el más allá, digamos.
Un día iba paseando de árbol en árbol hasta que sentí que alguien me decía "¿ qué hacés che paloma? Era un gato correntino que me dijo que se había venido a vivir a once desde Curuzo Cuatiá. Le pregunté si sabía que corno quería decir el nombre de su ciudad de origen y me respondió que no sabía guaraní y me di cuenta que me estaba mintiendo, que era un gato atorrante como los que vivien en el hospital Ramos Mejía. En ese momento comencé a mover las alas para rajar. Solamente llegó a arañarme un ala. Nada más. Después del odio que le tenemos a las los les humanos odiamos a las los les gatos. Okei, así nomás. Podría haber muerto y no morí. No era mi momento.

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