"Quero assistir ao sol nascer
Ver as águas dos rios correr
Ouvir os pássaros cantar
Eu quero nascer
Quero viver"
Cartora
Cuando una planta está en crisis, muerta en vida en una maceta de la cual no puede salir, debemos proceder a ejecutar un protocolo de rescate.
Tenemos que tomar un tenedor y rascar suavemente la superficie de la tierra que ya perdió fuerza y minerales en el tiempo. Un tenedor sutil, para que el entramado de historias que tiene el conjunto de capilares que tiene la planta, no se dañe o que se dañe lo menos posible. Dejar de lado y abandonar los cuchillos, que rompen las raíces y debilitan el "ser vegetal", más de esencia, que de lo que uno tiene a la vista de la planta.
Vamos levantando con las manos la tierra removida con el tenedor y la colocamos en un balde. Una vez que logramos sacar la mayor cantidad de tierra yerta vamos a proceder a podar las ramas de la planta que estén feas o con hongos para que el esfuerzo de las raíces no sea de más y se predisponga a crecer nuevamente.
La tierra pobre del balde tiene que ser enriquecida con compos que ya habremos preparado con anterioridad. Si no saben que es el compos lo guglean, ven un tutorial en youtube y lo preparan o de última van al vivero amigo y lo compran.
Además del compos se sugiere agregar hojas secas.
El preparado del balde va a ser revuelto con una cuchara de jardinero o con las manos como cuando uno prepara una masa de harina para el pan.
Una vez mezclado el nuevo preparado, lo vamos a ir agregando despacito en la maceta desde el fondo levantando las raices superiores hasta tapar todas las raices. Por último vamos a regar bastante para que la tierra se vaya acomodando.
Ahora sólo queda esperar a que el tiempo acomode las raíces de la susodicha planta y reverdezcan sus hojas y se llene de flores.
Ésta acción es apta para cardíacos a diferencia de una final de campeonato de fútbol.
Creo, por último si me lo permiten, decir que a las personas nos pasa lo mismo que a las plantas y dependiendo de muchos factores internos y externos que favorecen o lentifican el crecimiento vamos viviendo. Por eso debemos mover la tierra de relaciones y de sentimientos, ya sean de odio (que no los podemos negar) y de amor profundo con mucha suavidad. Suavidad en éste caso para no romper los capilares de subjetividades que poseemos. Usar compos de amor, compos culturales y hojas secas de recuedos en las mismas proporciones para enriquecerse de verdad y producir flores en nuestra alma y vivir en paz con nosotros y podernos encontrar.

Preciso lo que andaba necesitando.
ResponderEliminarUn hortelano literario anda suelto entre nosotros..