Seguidores
Seguidores
domingo, 6 de enero de 2019
Tiempos de empedrado 4
La vida en bicicleta. Si señor.... La vida en bicicleta ¡Jajaja! Así como me ves tengo ochenta y ocho años ¿Qué no parezco? No parezco porque me cuido. Hoy veo que la juventud no aprovecha nada. Tiran todo. Compran no usan y tiran. Yo tuve la misma bicicleta cincuenta años. Me la compré cuando era pibe. Salía de la escuela 35 de Turdera y me iba a cirugiar con mi hermano con un carrito de madera que habíamos hecho en el fondo de mi casa. Juntábamos el cartón, los chatarros de metal, los diarios, las botellas y las vendíamos por dos chirolas. Así fuimos juntando hasta que un día vino mi hermano Rafael y me dijo que flequillo (el que levantaba quiniela) le había dado la posta posta del número que salía en la matutina. Acertamos y compramos un cuadro usado y dos ruedas todas destrozadas pero andaban. Una vez que teníamos el vehículo (en esa época era como comprar un auto) nos íbamos con el vidrio que juntábamos por Pasco hasta la Catorini. Vendíamos el vidrio por mejor guita. Y así compramos la segunda bicicleta y para festejar nos fuimos hasta Luján. En bicicleta. Que energía que teníamos. Hacíamos tanta fuerza que a veces mi hermano se rajaba un pedo. Jajaja ¡Que plato! Nos moríamos de risa nos moríamos.
Éramo muy sanos ..... fumamos desde los 11 años pero eramos muy sanos. Comíamos comida de verdad no como ahora que se mandan a morfar esas pelotudeces y encima no te agarran una bicicleta ni por chiste. Cuando mi vieja - que en paz descanse, en abril estaría soplando 124 velitas jajaja - como decía, mi vieja se levantaba a las cinco de la mañana prendía la cocina económica y nos preparaba el desayuno potente, café con leche con un sanguchito de mortadela con una flautista de unos treinta centímetros de longitud. Y así nos mandaban a laburar a Avellaneda. Con salud y la panza llena, a veces, más mi hermano, tenía que hacer una parada técnica por Remedios de Escalada y dale nomás hasta donde empieza Pavón ¡Jajaja que plato! Yo tenía una maldá tenía. Mi hermano iba a hacer lo segundo en los yuyos y le tiraba piedras. Éramos sanos. Ahora los pibes están re pelotudos. Nosotros éramos pelotudos sanos éramos. Bah por lo menos así lo veo yo. ¡Jajaja, que plato!
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario